Barkero: Una zurda de oro que por fin encontró su sitio

Debutó con el primer equipo donostierra el 25 de octubre de 1998 y con triunfo: su equipo derrotó 1-0 al Valencia. Su progresión se vio cortada por el hecho de tener que competir con un gran jugador como Javier De Pedro.
En abril de 1999 saboreó las mieles de ganar con España el Mundial sub -20 de Nigeria junto a futbolistas como Casillas, Xavi o Marchena. Además, Barkero fue nombrado Balón de Oro del torneo.
Pero los galardones no le abrieron puertas en la Real. Después de jugador sólo seis partidos en la siguiente temporada, fue cedido al Toulouse. Tampoco tuvo suerte el club francés: tres partidos en tres meses. El club vasco lo repescó y el resto de temporada lo cedió al Eibar. 20 partidos en Segunda aliviaron su sed de minutos.
Después estuvo intentando ganarse un puesto en su querida Real Sociedad pero sólo consiguió ser un suplente de lujo utilizado con poca frecuencia y disputó sólo 56 partidos en cinco temporadas.
Viendo que se le podía pasar el arroz futbolístico, Barkero hizo las maletas y con 27 años se marchó al Albacete para jugar en Segunda División. Durante dos campañas, en el Carlos Belmonte se quedaron asombrados de su zurda y sabían que tarde o temprano iría a Primera División. Ese miedo se materializó el varano pasado cuando el Numancia le fichó para reforzar el equipo en su retorno a la máxima categoría.
En Soria es una estrella y con ocho tantos es el pichichi del equipo. Ha marcado goles de todo tipo (falta, penalti, tiro lejano) y los dos mejores los ha anotado en casa de dos grandes: en el Bernabeu sorprendió a Casillas con un disparo desde lejos y en el Camp Nou transformó una falta por la escuadra.
Barkero cumple una de los principios de fútbol: el que tiene talento, tarde o temprano triunfa.

