Que bajen el telón

Elisabet Robles en Harta de Cruyff
Calderón debe decir adiós
Un súmun desorbitado de ridículos sarcásticos y bufoneos varios que claman tocar mucha madera. El domingo 7 de Diciembre Ramón Calderón pasará por un enmarañado túnel que no se detendrá en estaciones. Un par de horas en las que seguro le serán recordadas las innumerables imposturas con las que se ha llenado la boca desde que su ya vulgar nombre quedara unido con letras mayúsculas a un portentoso club como lo es el Real Madrid.
Y es que la prometedora asamblea de compromisarios que se puede aliñar en el Santiago Bernabéu pueden y deben poner punto y final a un culebrón de telenovelas que no se merece esta sociedad si de los 2000 socios compromisarios, y tras conseguir los 200 votos que llevarían a la actual junta directiva a una jugosísima moción de censura, se consiguieran agrupar 1001 cabezas interventoras en un mismo andén. Entonces el madridismo cogería aire y respiraría la escasa brisa que estos desvergonzados directivos han apartado escudándose en dos campeonatos ligueros con tintes algo gladiadores, pues al final nos ahorcamos con los cabos sueltos de la vida.
El capítulo que esta misma tarde ha presenciado el madridismo se archivará en la carpeta de las fábulas más irritantes, burlescas y cómicas de la todavía presente era Calderón. A ningúna persona en su sano juicio se le ocurriría contactar con un futbolista, pongamos a Klaas Jan Huntelaar como ejemplo, cerrar el acuerdo económico con el susodicho y su representante y filtrarle a la prensa éste mismo mediodía el anuncio de un nuevo fichaje entre las 18.00 y las 20.00 horas. Pues bien, en Pedja Mijatovic, como en casi todo, está la excepción que confirma la regla. Con menos dedos de frente que un adoquín el terror de las gominas se presentó en Holanda dispuesto a cerrar el traspaso que ya le habían vendido a todos los panfletos auditivos y visuales pero allí se encontró con un Ajax de Amsterdam que ahora le tiene bien pillado por los bemoles. Una chirigota blanca con cierto semblante a las canciones de los Mojinos Escozios, que engalana con mucho morro los irritantes, constantes y repetitivos fatuos en un periodo de tiempo irrecuperable. Creo que el Atleti anda rumiando muy seriamente lo de prestarnos el mote de el "pupas"...
