La "naranja mecánica" destroza a un buen Valladolid

La naranja mecánica emergió nuevamente en el Estadio Nuevo José Zorrilla de Valladolid. El conjunto dirigido por Unai Emery destrozó al Real Valladolid que en todo momento vendió cara su derrota, pero que no supo hacer frente a la apisonadora ché. Silva y Villa llevaron a los de la ribera del Turia a la victoria.
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</script>{/googleAds}Parece que pasa el tiempo y el Valencia se consolida como un claro aspirante a todo esta temporada, el conjunto ché buscó durante toda la tarde de ayer el buen fútbol y los goles. Sus jugadores parecen haber cambiado radicalmente. Ever Banega fue el mariscal del medio campo ganando todos los balones que disputaba, la pareja de centrales Dealbert-Alexis se consolidó con el paso de los minutos y el cuarteto de ataque siguió en su línea habitual de buen juego y combinaciones.
El Valencia comenzó el encuentro apabullando, la conexión Villa-Silva-Mata parecía tener su tarde y no tardaron mucho en demostrarlo. Corría el minuto 10, cuando el asturiano Mata servía un centro desde la banda que aprovechaba el canario Silva para rematar de cabeza a placer y anotar el primero del conjunto valencianista. Las cosas se ponían muy pronto cuesta arriba para el Valladolid.
Fue aparecer Silva e iniciarse el monologo ché, Villa avisaba poco después con un disparo al larguero y sin embargo cuando el partido parecía tener un único dueño, llegaba el gol del empate. Canobbio tiraba a portería, el portero Moyá no lograba blocar el balón y en el rechace Nauzet anotaba el empate para los pucelanos. El Valladolid daba signos de despertar del letargo.
Solo duró tres minutos la alegría en las gradas de Zorrilla, rápidamente y en una jugada muy protestada por el Valladolid, Banega servía para Pablo Hernández que se encontraba en fuera de juego, este se recorría toda la banda para poner un centro medido que Villa remataba en el primer palo. Los pucelanos volvían a ir por detrás en el marcador. Villa pudo anotó todavía otro gol más que fue anulado por el colegiado Undiano Mallenco, el asturiano había controlado el balón con la mano.
Se repetía la escena y Sesma estaba a punto de castigar el perdón ché, pero esta vez Moyá realizó una intervención de mérito. En la siguiente jugada, Mata finalizaba una contra y sentenciaba por bajo a Jacobo justo antes del descanso.
Con el partido cuesta arriba, al Valladolid no le quedó otra que ir a por todas tras la reanudación. Pese a ello sería Villa el que anotaría el cuarto gol para los valencianistas, tras ganarle la espalda a la zaga vallisoletana. Ver para creer el Valencia sentenciaba el partido cuando parecía que el Valladolid despertaba.
Mendilibar veía como su equipo naufragaba y viraba a la deriva sin rumbo y decidió realizar lo más sabio de toda la tarde, retirar a Sesma y Canobbio del campo para dar entrada a Manucho y Font. Precisamente el angoleño premió la voluntad y la fe pucelana al culminar una jugada de categoría. Era el 2 a 4 que no parecía definitivo, pero que si lo sería.
Jacobo tuvo que salvar al Valladolid de una derrota mucho más abultada y Manucho intentó poner a los del Pisuerga por encima, pero se encontró con una gran defensa y con un Moyá muy inspirado.
Con este resultado el Valencia aguanta el tirón del Real Madrid y Barcelona y presenta su candidatura a la Liga, mientras el Valladolid se queda con un punto y la sensación de que otro año más va a tocar sufrir
