El Real Unión logra la proeza

K.O. Copero
La semana pasada fue una crecida Juventus de Turín quien golpeó insistentemente las paredes del Real Madrid. El proyecto entero se balanceaba desde hacía ya algunas semanas pero Del Piero atestiguó lo que era un secreto a voces: Se reavivaba la crisis.El recreo contra el Málaga, lejos de paliar, atestiguaba. Ni los cuatro goles de Higuaín evitaban las críticas hacia el equipo de Schuster. El entrenador es el primero que falla.
Entre todas las desgracias posibles la de esta noche era y es la menor posible. Se ha caído a las primeras de cambio en la primera muerte súbita que amenazaba. Un once de gala, mire por donde se mire, que ha sido incapaz de arrebatarle la ilusión a un dignísimo Real Unión de Irún. Un 2ªB con aplomo de grande que ha apeado al Campeón de Liga en el último minuto gracias a la inestimable colaboración de toda la zaga madridista. Y es que sin Sergio Ramos, Pepe y Heinze el Madrid también juega a remolque.
Los tres goles de Abasolo, Salcedo y Eneko Romo ponen a los blancos contra las cuerdas. La lamentable imagen ofrecida esta noche en el Santiago Bernabéu invita a recordar momentos tan sonrojantes como los ofrecidos por aquella indolente escuadra de galácticos. El club, por aquel entonces, no estimaba las raíces. Ahora, por mucho que se empeñen, Raúl no las representa. Lo mejor de la noche no han sido los tres goles potreros del capitán, sino el debut inmejorable de Alberto Bueno. Un golazo que no ha servido absolutamente de nada y que tampoco pasará a los anales de la historia. Pero si hay alguien que de verdad quiere retomar el vuelo ya puede darse prisa. El primer paso al frente debe darse hacia el banquillo. El siguiente, en el vestuario. El tercero, en invierno. Disculpar el K.O. copero no serán más que meras excusas para teñir de demérito el enorme sacrificio de los irunenses.
