Noticias Internacionales de fútbol \|\| News Soccer International
Barcelona - Real Madrid | La evolución incompleta

El Barcelona y el Real Madrid han evolucionado.
Han alcanzado un grado de competición altísimo comparado con los equipos de la Primera División española. Incluso en el ámbito internacional se palpa la diferencia de juego y efectividad con el resto de grandes conjuntos europeos.
A veces aparece la sensación de estar en una dimensión diferente de estos dos equipos, como si en cada partido nos sentaran a ver una película de una trama muy compleja en la que si nos perdemos un minuto no entenderemos que ha sucedido en la historia.
Ese vértigo inusual, otrora patrimonio y territorio exclusivo del Barcelona, ahora es compartido. José Mourinho ha puesto cara y cuerpo a un Real Madrid que sale como un gladiador contra el monstruo en apariencia invencible y eso comienza a equilibrar las cosas, en bien del fútbol y del aficionado.
Ambos equipos tienen todos los ingredientes para hacer un espectáculo completo: talentosos eficientes, goleadores letales, defensores infranqueables, artistas de poca monta, rebeldes, etc. Sea como fuere, el aficionado que paga una entrada para este Clásico modelo Sigo XXI o se abona para verlo por televisión, nunca sale defraudado.
Le evolución del Barcelona no ha sido rápida y dolió lo suyo. Frank Rijkäard ha tenido un largo y arduo trabajo, con un Real Madrid que ganaba ligas y echaba técnicos mientras él continuaba armando las bases de este histórico equipo que hoy Pep Guardiola conduce con una brillantez de record.
Por su parte José Mourinho, llegó al Real Madrid cuando todo era desazón, miradas perdidas y talento desperdiciado. Trajo, entre otros, a un par de alemanes, un par de portugueses, un par de turcos y comenzó a poner las cosas en orden. Por primera vez en mucho tiempo los líderes de la plantilla respetan a un entrenador, más allá de los rifirrafes de los vestuarios.
Y en esta contienda de razones y argumentos futbolísticos, la batalla es a muerte. Los guerreros cansados y ensangrentados corren el último balón como si acabara de comenzar el partido, como el Bernabeu sufrió temiendo una goleada ante el Barcelona en la ida de la Copa, o como el Camp Nou murmuraba de pánico cada vez que un blanco cruzaba con balón el mediocampo durante el partido de vuelta.
Lamentablemente esta evolución no es completa, para desgracia de todos. En la Primera División española no hay un sólo árbitro que haya evolucionado lo suficiente como para estar a la altura de este Clásico modelo Siglo XXI y es una pena.
Es frustrante ver la cara de los hombres de negro durante los clásicos, mal preparados psicológicamente para la presión de la afición, mal preparados para ignorar galones dentro del campo, mal preparados para decidir bajo condiciones adversas y en ocasiones mal preparados emocionalmente.
Si a una situación conflictiva la protegemos con material endeble el peligro de conflicto no desaparece.
Seguimos esperando que los únicos protagonistas del fútbol vuelvan a ser los futbolistas, y que realmente se revean con inteligencia las condiciones de preparación de los jueces que dirigen este tipo de partidos.
