El milagro villano

Hay muchos equipos construidos con jugadores que apuntan a un gran nivel pero éstos no terminan de arrancar por no tener la cabeza asentada o no saber llevar la presión de tener que despuntar lo antes posible. En la mayoría de los casos pasan los años y… nada. Por eso el caso del Villa es un milagro: la plantilla ha experimentado en estos meses de campeonato cómo sus jugadores llamados a ser piezas fundamentales maduraban y se asentaban en un primer nivel.
Hay tres futbolistas a destacar:
El que más, Agbonlahor (13 de octubre de 1986). Producto de la cantera, volvió hace tres temporadas después de un periplo en el Watford y en el Sheffield y está siendo el puntal en esta campaña. Después de dos campañas en el que se le criticaba porque no terminaba de despuntar, Agbonlahor ha superado la presión y está en el punto de mira de los grandes y del seleccionador inglés Fabio Capello.
James Milner (4 de enero de 1986) volvió este año al Aton Villa después de dos temporadas y media en el Newcastle. Está demostrando que ha mejorado como jugador: la afición se deleita con sus galopadas y acciones por la banda derecha.
Ashley Young (9 de julio de 1985). Al igual que Agbonlahor, es tu tercera temporada y despunta después de dos temporadas en la que no ha rendido al nivel que esperaba cuando fue fichado procedente del Watford. Es extremo, rápido, regate hacia dentro o fuera, puede actuar por cualquier banda y el tiempo dirá si su actual temporada es un espejismo o una realidad. Es seguido por el Real Madrid.
Estos tres jugadores son piezas dentro de un equipo bien diseñado y en el que también se encuentran grandes jugadores asentados como el portero estadounidense Friedel, el centrocampista Stilian Petrov, el central Laursen, ex del AC Milan, o el central-lateral español, Carlos Cuéllar.
Y los aficionados disfrutan porque, después de temporadas de muchos ruidos y pocas nueces, el Aston Villa está entre los grandes. Tiene un cuarto puesto bien asentado aunque el Arsenal le sigue de cerca pero los vallanos saben que pueden ganar a cualquiera.
