Crisis en el Nápoles

La crisis en el seno del Nápoles ha estallado de forma definitiva después de la derrota en Roma por 2-1. Se avecinan cambios en las próximas horas en la dirección deportiva del equipo. Roberto Donadoni dejará el banquillo, siendo su más que probable sustituto Walter Mazzarri, ex entrenador de la Sampdoria las dos últimas temporadas. También el director general Pierpaolo Marino dejará su puesto a Gian Paolo Montali.
Aurelio De Laurentiis, máximo accionista y presidente de la entidad napolitana, reinventa la recién comenzada temporada. Bajo su punto de vista su inversión para esta campaña en la confección de la plantilla exige resultados inmediatos. El equipo tendría que estar peleando por las plazas de Champions y, pasadas siete jornadas, tan sólo ha cosechado siete puntos estando más cerca del descenso que de los puestos altos.
Hay que tener en cuenta que los sureños son el equipo de la Serie A que más dinero se ha gastado en la confección de la plantilla de forma neta (diferencia entre fichajes y ventas). Su inversión de 47,5 millones de euros sólo es superada en Europa por Real Madrid, Manchester City, Barcelona y Bayern de Munich.
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</script>{/googleAds}De Laurentiis ha puesto a disposición de Donadoni una plantilla de calidad y muy joven. A Hamsik y Lavezzi, los dos mejores jugadores la temporada pasada, se han unido De Sanctis (1,7 millones), portero procedente del Sevilla; Erwin Hoffer (5 m.), delantero del Rapid de Viena; Campagnaro (7 m.), defensa de la Sampdoria; Zúñiga (8,5 m.), carrilero derecho del Siena; Luca Cigarini (9,5 m.), medio del Atalanta y el fichaje estrella Fabio Quagliarella (18 m.) llegado desde el Udinese. De todos ellos sólo De Sanctis y Campagnaro superan los 26 años.
Por lo tanto tenemos un equipo con una media de edad muy baja, sobre todo de la media hacia adelante, y de gran calidad en muchos de sus hombres que no dispone de tiempo para rendir lo que se espera de ellos, tienen que hacerlo ya. Sin embargo no hay que olvidar que el Nápoles la temporada pasada acabó en la zona media de la clasificación después de desplomarse en la segunda vuelta. A veces no se obtienen resultados inmediatos, es necesario tiempo para armar un equipo consistente, sobre todo si llegan muchas caras nuevas y la mayoría de ellas muy jóvenes.
La apasionada afición napolitana ya se veía codeando con los grandes de la Serie A, como en los lejanos tiempos de Maradona. Pero casi todo necesita su tiempo y hay que recordar que el Nápoles se refundó en la Serie C en el 2004, regresando a la Serie A en la temporada 2007-08, es decir, está es su tercera campaña en la élite. En mi opinión la presión sobre el entrenador y la plantilla es excesiva. Con más paciencia y tiempo este equipo podría alcanzar cotas altas, sin embargo De Laurentiis y la afición que acude a San Paolo no están por la labor, quieren resultados inmediatos. Gran responsabilidad para el nuevo técnico. Cuando las cosas comienzan a torcerse es muy difícil de enderezarlas. Veremos como acaba el ambicioso proyecto de este Nápoles que quiere revivir las gloriosas tardes de mediados de los 80 y principios de los 90.
