Mucho por mejorar
Hay algo que resalto por encima de todo y es la visible mejora que desprende el equipo. No está para tirar cohetes, ni muchísimo menos, pero las líneas intentaban mostrarse juntas, el vacío entre la delantera y la defensa no se manifestaba con tanta asiduidad y Schuster, ése cascarrabias que hace dos semanas necesitaba bozal, ayer hasta parecía simpático. Se atrevió a salir del banquillo, indicó e incluso felicitó a alguno de sus jugadores. Más que fé, inteligencia monetaria en estado puro.
Y es que por si fuera poco Raúl, eterno quarterback indiscutible mire por donde se mire, volvió a emanar vanidad por todos los forros del uniforme. Marcó un gol que necesitaba como el comer para resarciarse y gritarle al mundo que los contratos en el Real Madrid son algo más que juguetes rotos. Se dejó ver en el momento crucial al rematar un mangotero centro de Drenthe y se rodeó de arrogancia hasta desaparecer del encuentro más gélido de la temporada. El reinvento de Sergio Ramos como central parece funcionar a las mil maravillas pero no silencia las carencias que los desacertados laterales parecen encontrarse allá donde van. Queda mucho por mejorar.
Artículo también disponible en Harta de Cruyff , Elisabet Robles
