Conjura total en el Werder Bremen

Los pupilos de Thomas Schaff son décimos con 26 puntos a siete de las posiciones para jugar Copa de la UEFA. A las pocas semanas de que comenzara la competición sufrieron un bache que les obligó a conformarse con estar en la zona media de la tabla con varios sustos de caer a posiciones peligrosas.
A principios de diciembre y después de perder en Hamburgo por 2-1, se propusieron remontar. La misión parecía marchar viento en popa después de derrotar al Eintracht por 5-0 y al Wolfsburgo por 2-1. Los de Bremen acababan bien el año y ponían en el 2009 la ilusión de acercarse a los de arriba.
Pero a la vuelta de vacaciones, el Werder ha sufrido dos tropezones importantes: el primero, ante un Arminia en descenso pero que les ganó 1-2; el segundo, ante el Schalke, un rival que no atraviesa por su mejor temporada y que les derrotó 1-0.
Antes de que los jugadores se marcharan con sus diversas selecciones, el vestuario dejó claro que la última derrota debía ser un punto de inflexión y, a partir de ahora, ser un conjunto sereno atrás y demoledor arriba.
El primer escollo para salir de esta situación, el Moenchengladbcach, parece fácil a priori pero el Werder no debe confiarse después de sus últimos partidos. Puede que el rival no sea el equipo que está enfrente y que tiene una camiseta de diferente color sino ellos mismos.
