REFLEXIONES Y OPINIÓN FUTBOLISTICA \|\| REFLECTIONS AND SOCCER OPINION
La epopeya griega (2004) de Florentino

El Inter de Milán es, como todo el mundo ya sabe, el nuevo campeón de Europa. Enhorabuena a los italianos, que han recogido el testigo del FC Barcelona, no sólo en Europa, si no en la árdua tarea de alzarse con el triplete, algo que hoy parece fácil tras tras haber sido conquistado durante dos años consecutivos, pero que en toda la historia del fútbol sólo pueden presumir de haberlo logrado seis conjuntos: Celtic de Glasgow (1966-67), Ajax (1971-72), PSV (1987-88), Manchester United (1998-99), FC Barcelona (2008-09), y ahora, el Internazionale.
Sin embargo, hay maneras y maneras de alcanzar tal hito. Si bien podemos decir que Guardiola llevó la pasada campaña al equipo catalán a hacerlo mediante la excelencia futbolística, del toque y gusto por el balón, el Inter de Mourinho ha alcanzado la gloria otro camino mediante, el de la táctica ultradefensiva y el contrataque letal, personificado en el argentino Diego Milito, autor de los dos tantos de la final del Santiago Bernabéu. Afirmaba ayer Louis Van Gaal en rueda de prensa, tras la celebración del encuentro que "es más fácil defender que atacar". Sin lugar a dudas. El técnico holandés lleva razón, pero el vencedor, en este caso, ha sido el equipo milanés, el que renunció al esférico consumando una estadística de posesión de balón de tan solo el 33% (67% para los bávaros).
A todos nos viene a la mente, ahora, aquella selección griega que conquistó la Eurocopa de 2004 en Portugal realizando un fútbol raquítico y arcaico, que tantas críticas recibió a nivel internacional. La selección helena pasó la fase de grupos con tan solo 4 puntos, los mismos que logró España que, sin embargo, se quedó fuera de la siguiente ronda. En cuartos de final, Grecia 1-0 Francia; en semifinales, Grecia 1-0 República Checa; y en la apoteósica final, Grecia 1-0 Portugal, tanto obra de Charisteas. Un éxito que fue considerado poco más que un insulto para el fútbol.
Bien, en este caso, el del Inter de Mourinho, podríamos estar hablando de algo similar, lamentablemente. Con la diferencia que la escuadra transalpina se compone de jugadores mucho más talentosos (Eto'o, Milito, Snejder, Cambiasso, Pandev...) que los de aquel equipo griego (Dellas, Charisteas, Basinas, Zagorakis...). Sin embargo, cada uno elige su camino, el sendero que quiere recorrer hacia la victoria, hacia el éxito deportivo. Es lícito.
Ahora, ya sabemos, ya tenemos claro, cuál es el camino que Florentino Pérez ha escogido para poder elaborar un proyecto victorioso de una vez por todas y tras cientos de millones de euros invertidos en el Real Madrid. Tras el fracaso confirmado de esta misma campaña, en la que se había intentado escoger el camino del buen fútbol de la mano de Pellegrini, el presidente de la entidad merengue, haciendo oídos sordos a su entorno, ha tomado un atajo para volver al sendero más fácil, al camino menos vistoso, al mismo que hace unas temporadas Capello recorrió para ganar una Liga que no le sirvió de nada, le destituyeron por el mal juego del equipo. Los pitos en el Bernabéu se reproducían semana tras semana; obviamente, el público merengue tiene buen paladar, y a nadie en esa grada le gusta el fútbol como el del actual seleccionador inglés, o el del mismo José Mourinho. Sin embargo, ya tenemos aquí, recién fichado, al portugués para dirigir la nave blanca, al que desde hace varias semanas se le conoce como 'el deseado'. El madridismo, como Florentino, ya sólo piensa en ganar, da igual cómo, da igual las formas, necesitan la victoria para detener la trayectoria del Barcelona, aunque sea vistiéndose de héroes griegos, enfundándose la elástica de la Grecia de la Eurocopa 2004. Preparémonos pues para una gran epopeya de grandes dioses y titanes, pero también de infames villanos.
